"Hay historia que parecen sueños y sueños que pueden cambiar la historia"

Hay historias que parecen sueños y sueños que pueden cambiar la historia
P. Mamerto Menapace

¿Quiénes somos?



La elección de este nombre remite a una metáfora que expresa la concepción que nos anima. La urdimbre está formada por los hilos básicos que se tienden en un telar. Sobre ellos se realizará luego el tejido en sí, con el dibujo que el artesano haya elegido.
Del mismo modo, la urdimbre primordial de una persona se forma a partir de los afectos y las palabras que fue recibiendo en su grupo humano de pertenencia, desde su nacimiento. Esta estructura básica es la que lo va a sostener (o no) para poder “tejer” su historia, su proyecto personal. ¿Y cuáles son los hilos indispensables en la urdimbre humana? Límites; tiempo; escucha; juego y caricias.




Privilegiamos como destinatarios  de nuestro servicio a aquellos jóvenes varones entre 18 y 30 años, que provienen de familias y ambientes sociales más desfavorables y marginales, ya que son ellos quienes tienen  menos oportunidades de acceder a un tratamiento digno para su adicción y más dificultades en su entorno para superarlo.
Estos jóvenes han llegado a las drogas recorriendo un largo camino, tan largo como su existencia, de carencias afectivas, económicas, culturales y educativas. Durante el tiempo de permanencia en la comunidad pueden reparar, junto a sus familias, esa urdimbre dañada.
Los jóvenes realizan en nuestra comunidad una experiencia de vida que los ayuda a cimentar los factores básicos de su personalidad, como la autoestima, la vivencia de amistades sanas, el desarrollo de lazos sociales y familiares positivos, una cultura del trabajo, la posibilidad y deseo de proyección y un desarrollo espiritual que les posibilita la apertura a lo trascendente.